Las mandarinas son, sin duda, una de las frutas más sabrosas, razón por la cual la mayoría de la gente las ama tanto. Tienen un sabor exquisito y un aroma increíble que las hacen irresistibles.

Esta fruta otoñal puede aportarte muchos beneficios para la salud. Refuerza el sistema inmunológico, contiene propiedades antiinflamatorias, etc.

Afortunadamente, ahora puedes cultivar tus propias mandarinas en casa, ¡ya sea en el jardín o en macetas! En este artículo te mostraremos cómo puedes cultivar esta maravillosa fruta y comprobarás que es muy fácil y económico.

En un clima mediterráneo puedes cultivarla y dejarla al aire libre en invierno.

En el exterior, sepa que resiste temperaturas negativas de hasta -8°.
Lo ideal es utilizar un velo de invernada que permitirá aprehender un poco mejor estas temperaturas negativas y heladas.

Si la cultivas en maceta, lo mejor es colocarla en un invernadero o terraza sin calefacción para protegerla de las heladas y proporcionarle el frescor que necesita durante el invierno.

Cómo cultivar mandarinas:

Preparación:

Elija una maceta de tamaño mediano con agujeros en el fondo para asegurar un buen drenaje.

Ponga gravas pequeñas en el fondo para un mejor drenaje. También puede mezclar un poco de arena en el suelo para un drenaje abundante.

mandarinas

Siembre las semillas y cubra bien, sin presionar firmemente.

Coloque la maceta en un lugar donde pueda recibir la luz del sol.

2 métodos para cultivar mandarinas

1 – Entre 2 bolas de algodón húmedas.

Elija semillas en buenas condiciones, luego colóquelas entre 2 pedazos de algodón húmedos. protegido de la luz.

Luego, armándote de paciencia (puede tardar un mes o más), espera a que empiecen a germinar.

Asegúrate de que los algodones estén húmedos.

Cuando los brotes crezcan y estén muy vigorosos, plántelos en una maceta llena de tierra, regándolos para que la tierra esté siempre húmeda y en ningún caso empapada.

2 – En un vaso de agua,

Remoje las semillas durante 24 horas en un vaso de agua y luego empújelas en el suelo de una maceta, a unos 1,5 cm de profundidad.

Coloca esta maceta frente a una ventana soleada y asegúrate de que la tierra esté siempre húmeda.

La técnica será la misma para cultivar una semilla de manzana u otra fruta de pepita.

Cuidado apropiado:

Debe regar la planta cuando el suelo esté seco a una profundidad de una pulgada.

Corta las ramas rotas o marchitas.

Aplicar de vez en cuando un poco de abono rico en magnesio, hierro y zinc.

Los frutos deben recogerse con cuidado sin dañarlos.

Entonces, ¿por qué querrías gastar dinero comprando mandarinas procesadas en el mercado, cuando puedes cultivar las tuyas en casa? ¡Alégrate y disfruta de esta deliciosa fruta!