Conserva tomates por un año con esta marinada casera llena de sabor auténtico
Conservar tomates en frascos: una receta tradicional para disfrutar de su sabor todo el año
¿Alguna vez te has preguntado cómo conservar los tomates frescos de tu huerto o del mercado para disfrutarlos durante todo el año? Si tienes una abundancia de tomates y no quieres desperdiciar ni uno solo, esta receta de conservación en frascos es la solución perfecta. No solo es sencilla y económica, sino que también te permitirá disfrutar del sabor intenso y jugoso de los tomates incluso en los meses más fríos del invierno. Acompáñame en este viaje culinario mientras te guío paso a paso para preparar frascos de tomates que serán un éxito en tu cocina.
¿Por qué conservar tomates en frascos?
Los tomates son uno de los ingredientes más versátiles y esenciales en la cocina. Desde salsas y sopas hasta ensaladas y guisos, su sabor dulce y ácido puede transformar cualquier plato. Sin embargo, su temporada de cosecha es limitada, y fuera de ella, los tomates que encontramos en los supermercados suelen carecer de sabor y textura. Conservar tomates en frascos es una manera tradicional y efectiva de preservar su frescura y sabor, permitiéndote disfrutar de su calidad durante todo el año.
Además, esta técnica de conservación es mucho más saludable que comprar productos enlatados, ya que controlas los ingredientes y evitas conservantes y aditivos artificiales. También es una excelente manera de reducir el desperdicio de alimentos, especialmente si tienes una cosecha abundante de tomates en tu huerto.

Ingredientes necesarios
Para preparar aproximadamente 4 frascos de 1,5 litros, necesitarás los siguientes ingredientes:
- 2,3 kg de tomates frescos: Elige tomates maduros pero firmes, preferiblemente de variedades como Roma o pera, que son ideales para conservar.
- 6-7 dientes de ajo: El ajo añade un sabor aromático y ligeramente picante que complementa perfectamente los tomates.
- 1 ramo de perejil: Fresco y bien lavado, el perejil aporta un toque herbal y fresco.
- 1 ramo de eneldo: Esta hierba es perfecta para dar un sabor ligeramente anisado y refrescante.
- Hierbas frescas al gusto: Puedes añadir albahaca, tomillo, orégano o cualquier otra hierba que te guste.
- 400-450 g de cebollas: Las cebollas añaden dulzura y profundidad al sabor.
- Pimienta negra en grano: Para un toque de picante y aroma.
- 25 ml de vinagre blanco (9 %) por frasco: El vinagre ayuda a conservar los tomates y añade un ligero toque ácido.
Para la salmuera (por frasco de 1,5 litros):
- 2 cucharaditas de sal (18 g): La sal es esencial para la conservación y realza los sabores.
- 2,5 cucharadas de azúcar: El azúcar equilibra la acidez de los tomates y el vinagre.
- 1 cucharada de aceite neutro: Puedes usar aceite de girasol, pepitas de uva o cualquier otro aceite neutro.
- 1 litro de agua: Para preparar la salmuera.

Pasos de preparación
1. Preparación de los ingredientes
Antes de comenzar, es importante preparar todos los ingredientes y utensilios para que el proceso sea fluido y eficiente.
- Lava bien los tomates: Asegúrate de que estén libres de suciedad y residuos. Si lo prefieres, puedes pelarlos sumergiéndolos en agua hirviendo durante unos segundos y luego pasándolos por agua fría. La piel se desprenderá fácilmente.
- Corta los tomates en cuartos: Dependiendo del tamaño de los tomates, puedes cortarlos en trozos más grandes o más pequeños.
- Pela y pica las cebollas: Corta las cebollas en rodajas o en trozos medianos.
- Lava y seca las hierbas frescas: El perejil, el eneldo y otras hierbas deben estar bien limpios y secos antes de usarlos.
- Esteriliza los frascos y las tapas: Sumerge los frascos y las tapas en agua hirviendo durante unos minutos para eliminar cualquier bacteria o impureza. Esto es crucial para garantizar que los tomates se conserven correctamente.
2. Llenado de los frascos
Una vez que todos los ingredientes estén listos, es hora de llenar los frascos.
- Coloca 1 diente de ajo y unos granos de pimienta negra en el fondo de cada frasco: Estos ingredientes añadirán sabor desde la base.
- Añade una capa de tomates: Coloca una capa generosa de tomates en el frasco.
- Agrega una capa de cebollas y hierbas frescas: Distribuye las cebollas y las hierbas sobre los tomates.
- Repite las capas: Continúa alternando capas de tomates, cebollas y hierbas hasta que el frasco esté casi lleno. Termina con una capa de cebollas y hierbas en la parte superior.
3. Preparación de la salmuera
La salmuera es esencial para conservar los tomates y realzar su sabor.
- En una olla, lleva el agua a ebullición: Calienta el agua hasta que hierva.
- Añade la sal, el azúcar y el aceite: Mezcla bien hasta que la sal y el azúcar se disuelvan completamente.
- Deja hervir durante 2-3 minutos: Esto asegura que los ingredientes se integren correctamente.
4. Vierte la salmuera en los frascos
- Añade 25 ml de vinagre blanco en cada frasco: El vinagre ayuda a conservar los tomates y añade un toque ácido.
- Llena los frascos con la salmuera caliente: Vierte la salmuera en los frascos, dejando aproximadamente 1 cm de espacio en la parte superior.
- Cierra los frascos herméticamente: Asegúrate de que las tapas estén bien ajustadas para evitar que entre aire.
5. Verificación del sellado
- Voltea los frascos durante 15 minutos: Esto ayuda a verificar que los frascos estén bien sellados y que no haya fugas.
- Envuelve los frascos en una manta gruesa: Esto permite que los frascos se enfríen lentamente, lo que es crucial para una conservación adecuada.
- Déjalos enfriar completamente a temperatura ambiente: Una vez fríos, guárdalos en un lugar fresco y oscuro. Se conservan hasta un año.
Consejos y trucos adicionales
- Variantes: Si quieres experimentar con diferentes sabores, puedes añadir chiles, zanahorias o pimientos a los frascos. Cada ingrediente añadirá un toque único a tus tomates conservados.
- Esterilización: Asegúrate de que los frascos y las tapas estén perfectamente esterilizados antes de usarlos. Esto es crucial para evitar contaminaciones y garantizar que los tomates se conserven correctamente.
- Uso: Estos tomates en frasco son ideales para preparar salsas, sopas o guisos. También puedes usarlos como acompañamiento en ensaladas o platos principales.
Beneficios de conservar tomates en frascos
Conservar tomates en frascos no solo es una manera práctica de prolongar su vida útil, sino que también tiene varios beneficios:
- Sabor intenso: Los tomates conservados en frascos mantienen su sabor fresco y jugoso, lo que los hace ideales para una variedad de platos.
- Saludable: Al preparar tus propios frascos, controlas los ingredientes y evitas conservantes y aditivos artificiales.
- Económico: Esta técnica es mucho más económica que comprar tomates enlatados o fuera de temporada.
- Sostenible: Conservar tus propios tomates reduce el desperdicio de alimentos y es una práctica más sostenible.

Conservar tomates en frascos es una tradición culinaria que ha pasado de generación en generación, y por una buena razón. Esta receta sencilla y efectiva te permite disfrutar del sabor veraniego de los tomates durante todo el año. Las hierbas frescas y el ajo añaden un toque aromático, mientras que la salmuera preserva su textura y sabor. Al preparar tus propios frascos, no solo estás asegurando una fuente de tomates sabrosos para tus platos de invierno, sino que también estás adoptando una práctica más saludable y sostenible.
Así que, ¿por qué no probar esta receta en casa? Con un poco de tiempo y esfuerzo, tendrás frascos de tomates que serán el ingrediente estrella de tus platos durante todo el año. ¡Buena conservación y buen provecho! 🍅🥫🌿
Cómo reducir la acidez del tomate
Si una preparación con tomate queda demasiado ácida, una pequeña pizca de bicarbonato de sodio puede ayudar. El bicarbonato neutraliza parte de los ácidos del tomate, por lo que puede reducir la sensación ácida sin tener que añadir mucho azúcar.
Usa muy poco y prueba antes de agregar más. Al entrar en contacto con el ácido del tomate puede producir un poco de espuma, lo cual es normal. Demasiado bicarbonato puede alterar el sabor, así que una pizca suele ser suficiente.
Pensamientos finales
Conservar tomates en casa es una forma sencilla de aprovecharlos cuando están en temporada y disfrutarlos durante más tiempo. Lo importante es empezar con tomates frescos, trabajar con recipientes bien limpios y seguir cuidadosamente el método de conservación que hayas elegido.
Además, pequeños trucos como equilibrar la acidez pueden ayudarte a conseguir el sabor que buscas cuando utilizas los tomates en salsas y otras recetas. Con un poco de preparación, una buena cosecha o una compra abundante de tomates puede convertirse en algo que disfrutes mucho después de que termine la temporada.



